De todo lo que se liquida, el excedente de almacén es el caso más fácil de explicar y el menos dramático: es mercancía nueva que nadie ha llegado a comprar. No se ha devuelto, no ha viajado, no ha estado en casa de nadie. Simplemente se compró de más.
Por qué se liquida algo que está intacto
Porque guardar cuesta dinero. Un palé ocupa metros cuadrados, y esos metros se pagan todos los meses, haya movimiento o no. Un artículo que lleva dos años sin moverse ha consumido en alquiler una parte considerable de lo que costó.
A eso se suma que el catálogo avanza. Sale el modelo siguiente, cambia el envase, se actualiza el diseño. El artículo sigue funcionando exactamente igual, pero ya no encaja en lo que el vendedor quiere enseñar. Y cuanto más espera, menos vale.
Llega un punto en que la cuenta es simple: vender el lote por debajo de su precio hoy sale mejor que seguir pagando por guardarlo. Ese es el momento en que el excedente entra en el circuito de liquidación.
Cómo llega hasta una caja
El recorrido es el mismo que el del resto del género que se liquida: el vendedor original agrupa lo que quiere liquidar y lo vende por palés; el mayorista los reparte; y alguien, al final, los abre y forma cajas manejables.
La diferencia está en lo que te encuentras al abrir. Un palé de excedentes suele venir ordenado, con unidades iguales o parecidas, todo con su caja. Un palé de devoluciones viene revuelto, con una unidad de cada cosa y con embalajes abiertos.
Por eso el excedente es más agradecido de preparar y, en general, llega en mejor estado. Y por eso también es el que menos abunda: sale menos volumen que de devoluciones.
Qué proporción llevas en una caja
Cambia en cada partida. Depende de lo que entre esa semana, y eso no lo controlamos.
Podríamos poner aquí que nuestras cajas llevan «un 40 % de excedente», y quedaría muy bien en la ficha. Sería mentira, porque el número cambia de una semana a otra. Lo que sí hacemos es declarar el estado de cada artículo dentro de la caja, con cuatro etiquetas fijas: precintado, abierto sin usar, sin caja original, o con marca estética. Esa información va en el albarán y es comprobable cuando abres.
Para qué te sirve saber esto
Para dos cosas prácticas.
La primera, detectar promesas falsas. Si un vendedor te ofrece lotes exclusivamente de excedente nuevo a precio de liquidación y en cantidad constante, algo no cuadra: ese género sale en menor proporción y nadie puede garantizar un suministro estable de solo eso.
La segunda, ajustar lo que esperas. Si compras un lote de liquidación esperando que todo llegue como en una tienda, te vas a llevar un disgusto. Si lo compras sabiendo que una parte vendrá precintada, otra abierta sin usar y otra sin su caja, la cuenta te sale y no hay sorpresa.
Lo que compras aquí
Cinco cajas cerradas, de 39 a 269 €, formadas con lo que entra: devoluciones, excedentes y restos de serie mezclados. Si vas a revender, mira antes qué lote encaja con tu canal. Cada una con su albarán dentro, su estado declarado antes de pagar, envío gratuito en 24 a 48 horas en la Península y la opción de pagar cuando la tengas delante.
Si necesitas volumen, el camino es un palé a medida: nos dices categoría, presupuesto y provincia y te pasamos precio con el transporte incluido.
Cómo se distingue al abrir la caja
No hace falta ser experto. Hay tres señales bastante fiables.
El embalaje. Un excedente conserva su caja original, con su precinto de fábrica y sin etiquetas de mensajería pegadas encima. Una devolución suele llevar rastro del viaje: una etiqueta arrancada, cinta de reembalaje, alguna esquina golpeada.
Las unidades repetidas. Si en un lote aparecen tres o cuatro unidades iguales, casi seguro vienen de excedente: en devoluciones cada artículo suele ser distinto, porque cada uno vino de un cliente diferente.
El estado de los accesorios. En un excedente el cable sigue con su brida y el manual sin doblar. En una devolución abierta, esas cosas ya se han tocado aunque el aparato no se haya usado.
Qué categorías generan más
Las que envejecen rápido en catálogo. Electrónica de consumo, porque cada año hay modelo nuevo. Pequeño electrodoméstico, porque el diseño cambia aunque la función sea la misma. Y todo lo estacional, que tiene una ventana de venta corta y lo que no sale en esa ventana ya no sale.
Lo que menos excedente genera es lo que se consume y se repone siempre igual. Ahí el vendedor ajusta la compra y no le sobra.
Qué significa esto para lo que compras
Que la proporción de excedente en una caja sube cuando entra una partida de ese tipo y baja cuando entran sobre todo devoluciones. No lo anunciamos como porcentaje porque cambia, pero sí lo verás en el estado declarado del albarán: cuanto más «precintado» leas en esa lista, más excedente llevabas.
Por qué te lo contamos con este detalle
Porque casi todo lo que se lee sobre este sector está escrito para vender, y consiste en repetir que todo llega nuevo y precintado. No es verdad, y quien lo compra creyéndolo se enfada con razón cuando abre la caja.
Preferimos que sepas exactamente qué mezcla vas a recibir y decidas con eso delante. Si aun sabiéndolo te compensa, la compra va a salir bien. Y si no te compensa, mejor que lo sepas antes de pagar que después de abrir.
Esa es toda la estrategia comercial que tenemos: contar lo que hay.




